Bochornan las tardes, larga espera
cuando llega a la playa san fermin,
carreteras, sin manta y con montera
calla a los mudos Don Joaquin. 
Pendiente de un hilvan sin hilvanar
con media voz rota por la mitad
encandila sin candil, canta sin cantar
el perro flaco, el mas joven de su edad.
Una bomba con bombin de traje gris
un arroz a la cubana a fuego lento
unas bragas, un baston, un bis a bis
un presidente sin sillon ni testamento.
Un ciego tuerto vizco del derecho
que recupera canciones de taburete
un Placido viernes sin do de pecho
un mano a mano entre Picasso y Antoñete.
Una rima de papel con voz de acero
que subasta su futuro y sale ileso
un puton con verbena y verbenero
un lujo en el oido en carne y hueso.